El mejor plan para fin de año: ¿dormir para evitar el contagio por Covid-19?

 

Dormir y evitar el contagio de COVID-19

Podría pensar que le estoy sugiriendo dormir y despertarse el próximo año cuando ya todo haya pasado, pero no.  La verdad es que el coronavirus puede causar insomnio, así como cambios en el sistema nervioso a largo plazo y, según estudios realizados a lo largo de este 2020,  el sueño podría ser la clave para acabar con la pandemia.

Es a partir de un artículo del doctor James Hamlin para el periódico The Atlantic, donde este médico  presenta varios experimentos que lo sugieren.  Durante la primera ola de la pandemia un laboratorio en Ohio, Estados Unidos, utilizó inteligencia artificial para hallar pistas en la estructura del virus, predecir cómo invadía las células humanas y cómo detenerlo.  Se encontró que el virus podría bloquearse a través de la melatonina.

La melatonina es la que conocemos como la hormona del sueño y una de sus funciones principales consiste en la regulación de nuestros ritmos circadianos cuando al caer la noche, la glándula pineal en nuestro cerebro la dispara para que llegue a la sangre y nos induzca el sueño.  Pero además, la melatonina juega un papel importante al calibrar el sistema inmunológico, actuando como moderadora, de manera que nuestras respuestas auto protectoras  nos se produzcan de forma descontrolada que es lo que pasa cuando un contagio ligero de covid-19 pasa a convertirse en una amenaza para la vida.

Hamlin menciona que los estudios realizados por el laboratorio de la clínica de Cleveland han continuado todo el año con miles de pacientes que se han atendido y la melatonina sigue sobresaliendo.  Los resultados han sido alentadores:  las personas han disminuido de forma sustancial su riesgo de desarrollar COVID-19 y mucho menos de fallecer por esta causa.

Pero el anterior, no es el único estudio que lo corrobora.  Un estudio realizado por la universidad de Columbia en Nueva York detectó que de los pacientes entubados por el virus y que habían tomado melatonina, tuvieron mejores perspectivas de supervivencia. 

En la actualidad existen 8 estudios que se están llevando a cabo para correlacionar el efecto de la melatonina ya que hasta ahora, no se había considerado un factor principal o alternativa para detener la pandemia. Si la melatonina demuestra ayudar a las personas, sería una de las formas más baratas de contrarrestar la propagación del virus y las personas podrían empezar a tomarla de forma inmediata.

Sin embargo, no es lo que recomiendan quienes han estado detrás de estos estudios.  Mas bien, dice el jefe de laboratorio de la clínica de Cleveland, Feixiong Cheng, el aparente beneficio de la melatonina en los pacientes con COVID-19 podría ser una señal de alerta de algo en los organismos de estas personas que está haciendo mejorar los resultados.  Por esto, Cheng y otros investigadores sugieren que el verdadero tópico del problema no se trataría de la melatonina sino  la función por la que la conocemos:  el sueño.

 

COVID-19 y sueño

Parece que el virus es capaz de alterar los sutiles procesos del sistema nervioso que en algunos casos ha llegado a crear los que se llama “síntomas a largo plazo” después de haber contraído el virus.

Por otra parte, comenta Hamlin que durante estos meses de pandemia, el departamento de neurología de la universidad Johns Hopkins ha sido inundado con solicitudes de tratamiento para el insomnio.  Al principio se pensó que el insomnio era tan solo el resultado de la ansiedad provocada por la crisis a lo largo y ancho del planeta que se manifestada como consecuencia de temores por la salud, el impacto económico y el aislamiento.

Sin embargo, una de las neurólogas de la Universidad Hopkins, Rachel Salas,  ha indicado un curioso patrón emergente, y es que el sueño de muchas personas continúa siendo alterado por “ansiedades predecibles de la pandemia” y específicamente, en personas que se han recuperado del COVID-19.  Muchos médicos están actualmente remitiendo pacientes con efectos en sus sistemas nerviosos tales como, cambios en el nivel de atención, dolores de cabeza debilitadores, confusión mental, debilidad muscular y sí, insomnio. 

Estos pacientes, señala la señora Salas, no parecen muy preocupados con temas de pandemia, o por lo menos, no a un nivel que les quite el sueño.  Más bien, tiene que ver con lo que la comunidad médica ha comenzado a llamar el COVID largo, donde los síntomas persisten de forma indefinida luego de que la persona ha “superado” el virus, esperando que no sea el inicio de unos efectos a largo plazo que podrían durar por años.

 

De qué manera, puede el SARS COV-19 provocar insomnio

Hamlin menciona que otro neurólogo de la universidad Johns Hopkins, Arun Venkatesanse se está enfocando en las enfermedades autoinmunes y proinflamatorias que afectan el sistema nervioso. 

“Muchos médicos pensaron inicialmente que diversos síntomas post COVID-19 se debían a una reacción inmunológica (tormenta de citocinas).  Esto puede pasar en el sistema nervioso luego de haberse infectado con varios virus, como es el caso del síndrome de Guillain Barré.  Unos días después de la infección y debido a que los anticuerpos por error atacan los nervios, se propaga una debilidad y adormecimiento desde las puntas de las extremidades hacia dentro.  Tan desconcertante como pueda parecer, este patrón es por lo menos identificable y predecible, los médicos puede informar a sus pacientes a lo que se están enfrentando y a qué atenerse.”

Paradójicamente, los patrones que se identifican después de superar el contagio son esporádicos y no claramente autoinmunes.  Los síntomas pueden aparecer incluso luego de un caso ligero de COVID-19, aunque las escalas de tiempo varían.  Dice Venkatesan que han visto un número de pacientes que ni siquiera fueron hospitalizados y se sintieron mucho mejor antes que empeorar.

Hamlin añade que los hallazgos no se limitan al cerebro, de hecho, una radióloga de la universidad de Northwestern, Swati Deshmukh, ha estado registrando casos en los cuales las personas experimentan daño nervioso a lo largo del cuerpo y se está tratando de encontrar suficiente evidencia de que el virus destruye células nerviosas.  Se sabe que el virus de la Hepatitis C y el Herpes lo hacen, mientras ya se ha encontrado SARS-CoV-2 en los nervios del cerebro durante las autopsias.

Deshmukh cree que los síntomas muy probablemente se deben a la inflamación y más precisamente a un efecto como el que se observa en la encefalomielitis miálgica que se conoce mejor como síndrome de fatiga crónica.  Ya de por sí es complejo diagnosticar esta enfermedad debido a la cantidad de síntomas potenciales que podría presentar, pero entre ellos,  lesiones celulares o falta de comunicación Inter celular.

El daño podría provenir de una privación de oxígeno prolongada y de bajo nivel, como es el caso luego de una neumonía aguda.  La interrupción de la  comunicación entre las células nerviosas también podría aparecer a través de inflamaciones que alteran directamente el funcionamiento de las redes neuronales. 

Cuando los nervios son invadidos y destruidos, el daño puede ser permanente, pero cuando los nervios tienen daños de comunicación, el proceso puede ser tratado, controlado, prevenido e incluso, curado.  Según Hamlin, 

Aunque los ciclos de sueño pueden verse alterados y dañados por el proceso inflamatorio post-infeccioso, los radiólogos y neurólogos no están viendo pruebas de que esto sea irreversible. Y entre el arsenal de formas para intentar revertirlo se encuentran medidas básicas como el sueño mismo. El sueño adecuado también juega un papel en la minimización de la probabilidad de entrar en todo este desagradable e incierto proceso.

Recordemos que una de las funciones principales del sueño es precisamente mantener una higiene en los canales de comunicación celular en el cerebro, removiendo desechos que se acumulan durante el día.  Si no dormimos los desechos se acumularían en las personas que han superado el COVID-19 pero padecen encefalomielitis como una huella del daño.  Al inicio de la infección puede sentir mucho cansancio, pero a medida que avanza, el insomnio se impone, según lo indica Michelle Miller, una profesora de medicina del sueño en la universidad de Warwick en el Reino Unido.

 

Cómo prevenir el contagio con ayuda del sueño

El sueño es una importante función inmunológica que además nos ayuda a regular el metabolismo, incluyendo la glucosa y los mecanismos que controlan el apetito y el aumento de peso corporal, indica la señora Miller.  Esto es importante porque factores como obesidad, diabetes y apnea del sueño convierten a una persona vulnerable al COVID-19. 

Si asumimos el sueño como una medicina, estaremos dando un paso para afrontar de mejor manera, no solo el COVID-19, sino cualquier enfermedad.  Hamlin indica que las vacunas contra la gripe parecen ser más eficaces en aquellas personas que han dormido bien en los días anteriores a recibir una.

 

¿Por qué entonces, junto con las normas de bio-seguridad implementadas en todo el mundo no se ha incluido “dormir más”?

Dormir nos renueva, limpia nuestro organismo y lo fortifica.  Los días de confinamiento tienden a deprimir la gente, la falta de actividad y aire libre nos sume en prácticas poco saludables como consumir más calorías de las que el cuerpo necesita en estos tiempos de quietud, falta de ejercicio, aislamiento, pasar demasiado tiempo frente al televisor o al computador y por supuesto, alterar los horarios naturales de sueño.

Algunos médicos y profesores creen con vehemencia que el tratamiento del COVID-19 (junto)con melatonina debería ser una práctica generalizada.  De hecho, el profesor de biología celular Russel Reiter de la universidad de Texas, en San Antonio, junto con otros colegas publicó en el mes de mayo una petición para que que la melatonina empezara a ser administrada a los pacientes con COVID-19.  El profesor Reiter ha estudiado el potencial de la hormona melatonina desde los años 60 y él mismo toma 70 mg diariamente, mientras que los medicamentos vendidos en farmacia han de contener entre 1 y 10 mg.

 

Lo que recomiendan los especialistas del sueño

 

Parece que todos están de acuerdo en que las intervenciones más determinantes para facilitar el sueño no son serán ni con medicamentos ni con suplementos. 

Debido a todas las cuarentenas y restricciones de movimiento a las que hemos estado sometidos, una de las mejores opciones es que usted se cree nuevas rutinas.  Asim Shah, profesor de psiquiatría y ciencias comportamentales de la Escuela de Medicina Baylor recomienda,

  • En los fines de semana acostarse y levantarse a la misma hora que durante la semana.
  • Hacer caminatas programadas.
  • Tomar el sol temprano en el días.
  • Reducir el uso de luz azul (la de la pantalla del computador, por ejemplo) una hora antes de dormir.
  • Mantener el contacto con otras personas de forma significativa aunque estén físicamente lejos.

Por otra parte, mantener rituales rutinarios hacen que nosotros, los humanos, nos mantengamos equilibrados.  Tomarse un descanso a una hora precisa, o regar su(s) planta(s), sacar a su perro a dar una vuelta pueden ser de gran importancia porque son momentos en que usted está con usted y a su ritmo.

 

Otras herramientas recomendables

En estos días de recogimiento, puede aprovechar para plantearse nuevos retos que le ayudarán a encontrar el equilibrio y el sueño reparador que tanto estamos necesitando en estos días.

 

Ayuno según los sabios de la India

Debido a los confinamientos y cuarentenas a los que todos hemos estado sometidos este año 2020, mucha gente resulta comiendo demasiado, no por hambre sino, a manera de actividad compensatoria. 

Nunca antes en la historia de la humanidad había comida disponible a toda hora; por donde quiera que vaya hay comida.   Hasta la arquitectura se ha adaptado a ello, los espacios están diseñados de manera que la cocina y el baño se encuentren a una distancia de 15-30 metros una del otro.

Estamos entendiendo la vida como una acumulación, la vida es una acumulación, la mente es una acumulación, el cuerpo es acumulación.  Sin embargo, la vida no es una acumulación, es un fenómeno que está sucediendo en este instante.  Si usted no ha experimentado este fenómeno, su vida tendrá un sentido de acumulación:  sentirá que su seguridad depende de la acumulación, ya sea riqueza, dinero, esto o lo otro y además, su cuerpo.

Al acumular demasiado peso en su cuerpo, debe cargarlo a todas partes y a toda hora.

En el mundo de hoy 30% de la población está malnutrida.  Y en el mismo porcentaje, hay gente con sobrepeso y obesidad.  Una de las tácticas recomendables para estos períodos de quietud es que haga una sola buena comida al día si se encuentra confinada(o) en su casa y sin posibilidades de ejercitarse.

Si tiene la posibilidad de practicar alguna actividad física, por lo menos caminar, trate de salir cada día y hacer una caminata, ojalá sin teléfono a la mano ni otras distracciones, excepto por la naturaleza.

 

Para que su sueño sea de la mejor calidad trate de:

  • Que su última comida sea por lo menos 3-4 horas antes de irse a la cama, para que la digestión se realice antes de conciliar el sueño.
  • Tomar un poco de agua antes de acostarse.
  • Ducharse con agua tibia antes de acostarse.  Esto le ayuda a relajar los músculos y disponer el cuerpo para un descanso reparador.
  • Inhalar aceites esenciales con la ayuda de un difusor.  Algunos aceites específicos para inducir el sueño son la lavanda, flores de azahar, bergamota e Ylang ylang.

 

Técnica de respiración de Wim Hof

Wim Hof, más conocido como El Hombre de Hielo, desarrolló un potente método que le puede ayudar a mejorar la calidad de su sueño.

A la base, el método Wim Hof actúa como una ayuda natural para el sueño. Las personas que practican el método han reportado beneficios tales como, una mejor calidad de sueño, mejor concentración, más energía y reducción del estrés.

Si usted es una de las muchas personas que experimenta regularmente problemas para conciliar el sueño, el método Wim Hof es una buena alternativa  para mejorarlo. Al utilizar el método correctamente, empezará a darse cuenta de habilidades desconocidas que tiene su cuerpo, empezando por el tiempo que es capaz de aguantar el aire.  Además, pronto sentirá que puede comunicarse mejor con su cuerpo, y cómo esta conexión le permitirá vivir una mejor calidad de vida, más saludable y feliz.

Enseguida encuentra el video con las instrucciones para principiantes en español.  Puede hacerlo en la noche antes de dormirse para relajarse e inducir mejor el sueño, o bien, en la mañana, para activarse e iniciar sus labores diarias.

 

 

Referencias:

- Apartes del artículo "El misterioso nexo entre el Covid-19 y el sueño".  Del doctor James Hamblin  para la revista The Atlantic, edición de diciembre 2020.

- Apartes de conferencias de la Isha Foundation y su programa Sabios de la India.

- Video tutorial de respiración guiada del método Wim Hof para principiantes.

 


3 comentarios

  • Muchas gracias. ?Como puedo iniciar sesion?

    ycfspcoriz
  • Excelente ! Gracias …

    Ana Maria
  • Me encantó el artículo!!!!

    Laura

Dejar un comentario