Qué es el microbioma y por qué cada vez cobra más importancia

 

 

 

El microbioma es el material genético de todos los microbios (bacterias, hongos, protozoarios y virus) que habitan en y al interior del cuerpo humano.  El número de genes dentro de todos los microbios que habitan el microbioma de una persona es 200 veces el número de genes del genoma humano.  Es decir, los humanos estamos constituidos de microbios (más de 100 trillones).

 

Entonces, qué es la microbiota

 

Microbiota patógena de los pulmones Wikipedia

 

Se refiere a los microorganismos como tal y que se encuentran en un ambiente específico por clase.  Este incluye bacterias, hongos, virus, protozoarios y arqueas que varía de persona a persona.

Las diferentes bacterias viven en diferentes partes del cuerpo, cada tipo tiene sus preferencias alimentarias y desempeñan diferentes funciones.  Existe una microbiota oral, una microbiota en la piel que tiene muchas sub-categorías (axilas, nariz, pies, etc.) y una microbiota intestinal, entre muchas otras.

Cada persona tiene una red única de microbiota que ha sido determinada por su ADN.  El ser humano se expone a los microorganismos desde su nacimiento durante el parto durante su trayecto por el útero hacia el exterior y luego a través de la leche materna.  Los microorganismos específicos a los cuales se expone el bebé dependen exclusivamente de las especies encontradas en la madre.  Más adelante, su exposición al entorno y la alimentación pueden cambiar su microbioma sea para un organismo saludable o para un organismo vulnerable a la enfermedad.

Los microbios de nuestro sistema digestivo, por ejemplo, afectan todo en nuestro organismo, desde nuestra salud corporal y mental, hasta nuestra vulnerabilidad a la enfermedad.  Veamos por qué:

La bacteria del microbioma ayuda a digerir el alimento, a regular el sistema inmunológico, proteger contra otras bacterias que atacan el organismo, y a producir vitaminas incluyendo las vitaminas B12, tiamina y riboflavina; así como vitamina K que se necesita para la coagulación sanguínea.

 

Microbioma vs microbiota

Aunque ambos términos se utilizan como sinónimos, cabe especificar que la microbiota es el conjunto de microbios vivientes en todo nuestro organismo y en mayor número en la flora intestinal; mientras que microbioma se refiere a todo ese universo de microbios en nuestro organismo y sus genes.

Por otra parte, la microbiota intestinal se refiere a las diferentes poblaciones presentes en el intestino grueso y que incluyen bacteria, protozoarios y virus.  La microbiota ha evolucionado junto con el ser humano hasta hoy, viviendo en una relación simbiótica.

 

 

Microbioma

 

Microbiota

Metagenoma

Microorganismo y sus genes viviendo en un ambiente específico

Microorganismos (por clases) viviendo en un ambiente específico

Genes de los microorganismos en un ambiente específico

Se refiere principalmente a la bacteria y secundariamente, a sus genes

Se refiere a la taxonomía (nombres) de los microorganismos presentes

Se refiere a las funciones colectivas de los genes microbianos

  

Qué tiene que ver el microbioma con su salud

El microbioma es esencial para el desarrollo humano, sistema inmunitario y nutrición.  

Todos tenemos microorganismos viviendo dentro de nosotros y solo tomamos consciencia de ellos cuando tenemos un dolor de estómago, una infección, una alergia.

En la actualidad, la ciencia señala que nuestro universo microbiano individual está entretejido con un espectro de condiciones que incluyen acné, alergias, obesidad, ansiedad, enfermedad cardiovascular, síndrome de colon irritable, enfermedades autoinmunes como diabetes, artritis reumatoide, distrofia muscular, esclerosis múltiple, fibromialgia e incluso, cáncer como consecuencia de una disfunción del microbioma.

Los microbios que atacan el organismo se van acumulando con el tiempo, cambiando la actividad genética y los procesos metabólicos que eventualmente, resultan en una respuesta inmunitaria anormal contra sustancias y tejidos que normalmente están presentes en el cuerpo.

Tome el caso de la intolerancia a los lácteos:  en un principio, la persona no tiene alergia o malestar cuando los consume, pero la ingestión exagerada provoca una proliferación de bacterias dañinas que, eventualmente, cuando la persona los toma a través de la comida, la inflamación estomacal, flatulencia, congestión nasal y en algunos casos, reacción cutánea, no se hace esperar. 

Se cree que las enfermedades autoinmunes se heredan, no a través del ADN, sino el microbioma familiar. (1)

Hay fuertes indicios de que el microbioma del colon difiere entre gemelos obesos y gemelos delgados.  Los gemelos obesos tienen menor diversidad de bacterias y niveles más elevados de enzimas lo que significa que éstos son más eficientes a la hora de digerir alimentos y cosechar calorías.  La obesidad ha sido asociada también a una débil diversidad de microbios en el colon.

La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune asociada con un microbioma intestinal menos diverso.  En estudios animales, la bacteria juega un papel crucial en el desarrollo de la diabetes. 

El polvo en las casas que tienen perros ha de reducir la respuesta inmunitaria a alérgenos y otros provocadores del asma al cambiar la composición del microbioma intestinal.  Se ha determinado que los niños que viven en casas con perros tienen una menor tendencia a desarrollar alergias infantiles.

 

Por qué está cobrando cada vez más importancia el microbioma

Se ha descubierto que tenemos microbiota no solo en el sistema digestivo, pero también en la piel, sistema inmunológico y nervioso.  Su desequilibrio desencadena afecciones en cada uno de esos órganos o sistemas.  Según la revista My Microbiome,

“En el sistema digestivo:  diarrea, obesidad, cánceres gastrointestinales, enfermedad intestinal inflamatoria. 

En la piel:  Dermatitis atópica, acné.

En el sistema inmunológico:  muchas enfermedades autoinmunes son el resultado de un trastorno de adaptación del sistema inmunológico. 

Desde que las enfermedades autoinmunes como diabetes tipo 1, artritis reumatoide o a asma están incrementando, se sospecha que la causa es un cambio en el ambiente orgánico del cuerpo.  Los factores ambientales son alimentación desequilibrada, uso excesivo de antibióticos y otros factores sociales como partos por cesárea, productos de aseo químicos antibacteriales, menor proliferación de bacterias benéficas se ha encargado de reducir la diversidad de nuestros microbiomas.  El resultado es una disbiosis o disbacteriosis que se refiere a un desequilibrio de las comunidades microbianas en y dentro de nuestros cuerpos que conlleva al sistema inmunológico a descontrolarse.  El sistema inmunológico en este punto no sabe distinguir las células benéficas de las perjudiciales y comienza a atacar al propio cuerpo que se manifiesta en una enfermedad autoinmune o alergia.

En el sistema nervioso:  Su intestino tiene influencia sobre sus sentimientos y su cerebro controla su intestino a través del eje cerebro intestinal.  Gran parte de este sistema de comunicación involucra su microbioma. 

El nexo más importante entre el intestino y el cerebro es el nervio vago que controla la salivación, la frecuencia cardiaca y la digestión.  De forma recíproca, el intestino le responde al cerebro diciendo “estoy satisfecho, me siento bien”; o una frecuencia cardiaca calmada, “estoy tranquila(o)”. 

Los mensajes que el nervio vago recibe provienen de los metabolitos ubicados en la flora intestinal y de sustancias mensajeras de las células inmunológicas y hormonales del intestino. 

Por su parte, las sustancias mensajeras de las células inmunológicas y hormonales de su intestino dependen del microbioma intestinal.   Otra ruta hacia el cerebro es a través de la sangre, por donde cientos de miles de metabolitos bacterianos viajan a lo largo y ancho del cuerpo.

Experimentos con ratones han demostrado el nexo que existe entre la microbiota intestinal y el cerebro.  Se hizo una transferencia de bacteria intestinal de ratones tranquilos a ratones con ansiedad, lo que resultó en ratones temerarios.  Los primeros experimentos en humanos se están llevando a cabo.  Hasta ahora el consumo de yogurt y probióticos ha demostrado una influencia positiva en el ánimo. 

Si todas estas indicaciones funcionan, se podría imaginar que, en el futuro, los psiquiatras antes de diagnosticar a sus pacientes con depresión harán una detección de microbios en el intestino para ver qué bacteria benéfica está faltando.  Hasta ese entonces, ¡tome sus probióticos!

 

El efecto del microbioma en el desempeño deportivo

Img: Efes Kitalp para Pixabay

Según experimentos realizados por el microbiólogo Rob Knight en 2004, el contenido bacteriano de un niño autista es significativamente diferente al de la población general.  La bacteria que se encuentra en pacientes con esclerosis múltiple ha de contribuir en el hecho de que el sistema inmunológico funciona en estos pacientes de forma exagerada provocando los síntomas devastadores de la enfermedad.  Y como Knight ayudó a descubrir en 2013, se puede engordar una rata estéril al darle bacteria de un microbioma humano.

Un estudio realizado en 2011 con el equipo de rugby de la Universidad College Cork de Irlanda donde se hizo seguimiento alimenticio a los deportistas, encontró que su bioma intestinal exhibía gran diversidad en comparación con el de una persona sedentaria. Los firmicutes o endobacteria eran más altos que el promedio, lo que tiene sentido para personas con índice de masa corporal (IMC) elevado y que gastan mucha energía.  Así mismo, se encontró una cantidad excepcional de Akkermansia muciniphila, una bacteria que se encuentra en personas delgadas, pero no en personas obesas.

En otro experimento, el fisioterapeuta y nutricionista del equipo de competencia en velero, Oracle Team USA hizo una prueba en 2016 con base en la cantidad de tiempo que se enferman los deportistas de alto rendimiento antes de las competencias y que eventualmente, repercuten en el desempeño en el día de la carrera.  Al equipo se les hicieron entrenamientos exhaustivos, pero en su alimentación se añadieron probióticos (kéfir, repollo agrio, entre otros, y suplementos).

Después de 9 meses se vio un 30% de reducción en problemas respiratorios, 47.5% reducción en fallas de asistencia a los entrenamientos en velero por enfermedad y 54% reducción en días de entrenamiento de fuerza. (2)

  

El papel de los probióticos

La Organización Mundial de la Salud define los probióticos como microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud del huésped.

Los probióticos pueden formar parte de la composición de distintos tipos de productos, entre los que se incluyen alimentos (alimentos funcionales), medicamentos y complementos de la dieta.

Según el doctor Allan Walker, profesor de nutrición en la escuela de salud pública de Chan, Harvard y la escuela de Medicina de Harvard, aunque las investigaciones sobre probióticos son contradictorias, él sugiere que hay circunstancias en que los suplementos probióticos pueden ayudar mucho.  “Los probióticos son más efectivos tanto en niños pequeños como en adultos mayores, principalmente, porque durante esas edades es cuando los microbios no son tan resistentes como en otras épocas de la vida, ya que se puede influenciar este proceso de colonización bacteriana de forma más efectiva con la ayuda de los probióticos.”

Así mismo, los probióticos pueden ser útiles durante situaciones de estrés para el cuerpo como en el caso de reducción de diarrea severa luego de haberse expuesto a los a patógenos, o para reponer de bacteria normal el intestino de una persona que ha estado bajo tratamiento de antibióticos.

 

La dieta afecta su microbiota

Según la revista de salud de la Universidad de Harvard, USA, además de su microbioma hereditario, el ambiente, los medicamentos que tome y su alimentación juegan un papel importante en el tipo de microbiota que vive en su colon. 

Una alimentación con elevado contenido de fibra afecta el tipo y la cantidad de microbiota en los intestinos.  La fibra dietaria solo puede ser descompuesta y fermentada por enzimas de la microbiota que habita en su colon.  Como resultado de la fermentación se liberan ácidos grasos de cadena media (AGCM) reduciendo el pH en el colon que, a su vez, determina el tipo de microbiota presente que sobreviviría en el ambiente ácido. 

Un pH bajo en el colon limita el crecimiento de algunas bacterias perjudiciales como la Clostridium difficile.  Investigaciones actuales exploran los amplios beneficios para la salud de los AGCMs que incluyen la estimulación de la actividad celular inmunológica y el mantenimiento de niveles normales de azúcar en sangre y colesterol.

La misma publicación indica que los alimentos que incrementan los niveles de AGCMs en el organismo son las fibras no digestivas como inulina, gomas (xanthan, guar), almidones resistentes, pectina y fructooligosacáridos.  A estas fibras se les conoce también como prebióticos ya que alimentan la microbiota benéfica de nuestro organismo. 

Aunque hay suplementos que contienen fibras prebióticas, también hay muchos alimentos saludables que las contienen. Las mayores cantidades se encuentran en los siguientes nutrientes crudos:  ajo, cebolla, puerros, espárragos, diente de león, banano y algas. 

Se debe tener cuidado al consumir grandes cantidades de alimentos prebióticos, sobre todo si el organismo no está acostumbrado porque puede aumentar la producción de gas (flatulencia) e inflamación estomacal.  Las personas con sensibilidad gastrointestinal como el síndrome de colon irritable han de incorporar estos alimentos en pequeñas cantidades para determinar cómo las tolera el organismo.

Por otra parte, los alimentos probióticos contienen microbiota viva, benéfica que ha de alterar el microbioma de manera positiva.  Estos alimentos incluyen los fermentados como el kéfir, yogurt con cultivos vivos y activos, vegetales encurtidos, kombucha, tempeh, miso y chucrut o repollo agrio.

 

 

 


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