Indistraible : la habilidad del futuro

 

 

Indistraible

 

Por donde quiera que camine, transite o descanse, lo normal es ver gente inmersa en su teléfono celular.  Normal... ¿Normal? No, no lo creo.  Veo cómo nuestras vidas se diluyen entre redes sociales, videojuegos, youtube y más.

¿Ya le pasó que por poner atención a las notificaciones del teléfono se pierde de momentos irrepetibles con sus seres queridos u otros?

A mí sí.  Una mirada de amor o la cara de felicidad de mi sobrina al salir a flote luego de su primera zambullida sin flotadores en la piscina.  Una pirueta en el aire de uno de mis gatos jugando con mi perra en el jardín. Irrepetible.

Desde hace ya un tiempo he hecho la tarea de concentrarme 100% en lo que estoy haciendo, así sean 2 minutos de calidad, pero es difícil lograrlo debido al sinfín de distracciones a las que estamos sometidos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.    

 

El periodista Nir Eyal ya lo ha figurado y es el autor del libro Indistraible: cómo controlar su atención y decidir su vida (Indistractable: How to Control Your Attention and Choose Your Life).  De hecho, ha trabajado con empresas tecnológicas para construir productos que mantuvieran enganchados a los clientes, a través de crear hábitos saludables como ir al gimnasio y llevar una dieta saludable, pero se dio cuenta de que algunos productos atrapaban demasiado a la gente.

 

No sé si usted se ha cuestionado sobre el papel que está desempeñando la tecnología en la actualidad.  Algo que se nos vendió como herramienta para facilitarnos las cosas, nos ha invadido al punto de persuadirnos  de que lo que de ahí proviene contiene todo lo que compone y necesita nuestra vida.  Y para colmo, nos conectan con todo.

Pero como dice el señor Eyal, aunque las distracciones no son necesariamente su culpa, sí son responsabilidad suya. 

 

Es tiempo de equiparnos para controlar las distracciones

Según el diccionario americano de psicología, la distracción es “el proceso de interrumpir la atención” y “un estímulo o labor que desvía la atención del enfoque de interés”.  En otras palabras, las distracciones nos desvían de lo que queremos hacer, sea lograr o completar un trabajo, disfrutar del tiempo con un ser amado o hacer algo para nuestro beneficio.

 

Si la distracción se convierte en un hábito, cada vez será más difícil mantener la concentración que se requiere para la creatividad tanto en nuestra vida profesional como personal.  Es más, si constantemente nos alejamos de familia y amigos debido a estas distracciones, perdemos la oportunidad de cultivar las relaciones que necesitamos para nuestro bienestar personal.

 

La distracción digital se puede manifestar al estar pendientes de las notificaciones que resuenan en el teléfono, incluso mientras está conversando con personas de su familia, amigos o colegas y que interrumpe la concentración, solo con el fin de revisar un correo.  También puede manifestarse cuando colegas de trabajo aparecen para conversar mientras usted trata de realizar un trabajo de manera concentrada;  o cuando termina revisando todas las novedades de las redes sociales habiéndose propuesto inicialmente leer un libro, por ejemplo.

 

El opuesto de “distracción” es “concentración".  La concentración es la acción que nos lleva hacia lo que verdaderamente queremos, dónde queremos poner toda nuestra atención. Concentración es acción con propósito.

Cualquier acción, sea el trabajar en un proyecto, dormir lo suficiente, practicar actividad física, comer de una manera más saludable, tomarse el tiempo para rezar o meditar; pasar más tiempo con sus seres queridos serían formas de concentración si lo está realizando a consciencia.  Concentración es hacer lo que dice que va a hacer.

 

¿Qué nos lleva a distraernos o a concentrarnos?

Según el señor Eyal, todo comportamiento humano está guiado por detonantes internos o externos.

Los detonantes externos son señales provenientes del ambiente en el que nos movemos y nos indican qué hacer enseguida.  Pueden tratarse de las notificaciones con campanita indicando la entrada de un correo electrónico o un mensaje en WhatsApp.  La competencia por obtener nuestra atención puede también provenir de una persona, como cuando un compañero de trabajo le interrumpe.  Hasta el televisor puede ser un detonante por su mera presencia y ni se diga el teléfono.

Los detonantes internos son señales que provienen de nuestro interior.  Si nos da hambre, ésta nos guía a buscar algo de comer; si sentimos frío, este nos guía a ponernos un saco.  Si estamos estresados o nos sentimos solos, esto nos guía a llamar a un(a) amigo(a).  Incluso el deseo de sentir placer es en sí mismo un estado de ansiedad incómoda.  Los detonantes internos son sentimientos negativos.

Debido a que todo comportamiento es inducido sea por detonantes internos o externos, tanto la acción de lo que nos proponemos hacer (concentración) como la que nos desvía del propósito (distracción), se originan de esas mismas dos fuentes:  detonantes internos y externos.

 

 

¿Está el mundo condenado a la distracción?

Hay quien sugiere que una “orden oscura” se esconde detrás de todas estas aplicaciones, moda, farándula, Hollywood para no permitirnos concentrarnos en nuestra realidad.  Algo así como que nos estamos anulando y estamos pasando a vivir desde el sillón lo que nos muestran en películas, videos, videojuegos y redes sociales.

Pero en principio, usted no está condenado si toma conciencia y re aprende a concentrarse.  Nir Eyal nos propone varios pasos para lograrlo.

 

  1. Controle los detonantes internos

Para superar las distracciones usted necesita entender qué lo induce a los comportamientos como qué es lo que le lleva mirar de forma compulsiva su teléfono o a leer otro correo electrónico.

La raíz de todo comportamiento humano es el deseo de evadirse de la incomodidad.  Incluso cuando pensamos que estamos buscando placer, estamos, de hecho, guiados por el deseo de liberarnos del dolor o la añoranza.

La verdad es que abusamos del uso de los videojuegos, redes sociales y teléfonos celulares no solo por el placer que aportan sino porque nos liberan de la incomodidad psicológica. (resaltado por el autor)

La distracción es entonces un evasión insana (nociva) de los sentimientos negativos.  Pero una vez que usted trata de reconocer el papel que juegan en su vida los detonantes internos como aburrimiento, soledad, inseguridad, cansancio e incertidumbre, usted puede decidir cómo responder de una manera más saludable.  Tal vez usted no puede controlar cómo se siente, pero sí puede aprender cómo reaccionar a lo que está sintiendo.

Para empezar, puede tratar de cambiar la forma de pensar en cuanto a los sentimientos negativos que le inducen a la distracción. 

El asunto es que estudios científicos demuestran que al no ceder a los detonantes internos puede salirle el tiro por la culata.  Resistirse a un antojo o a algún deseo puede provocar una ansiedad que solo hace que el deseo aumente.  Una vez que ha cedido, aliviar la tensión de la ansiedad incrementa el premio, reforzando el mal hábito.  Sin embargo, existen formas de sobrellevar la incomodidad.

El doctor Jonathan Bricker, del Centro de investigación cancerológica Fred Hutchinson en Seattle, USA, ha desarrollado varias alternativas para utilizar cuando confrontamos una tentación  a la distracción.  Sus técnicas permiten a los pacientes reducir los riesgos en la salud a través de cambios comportamentales.

 

  1. Identificar el sentimiento o el pensamiento que se esconde detrás de lo que desea.  Cuando se encuentra a punto de distraerse, busque el detonante interno que le está llevando a hacerlo.  Está sintiendo ansiedad, desasosiego, o tal vez no bien preparado(a) para el trabajo…
  2. El doctor Bricker recomienda escribir lo que siente junto con la hora en que se manifiesta ese sentimiento y lo que está haciendo cuando surge ese detonante interno.  Llevar un “diario” de sus distracciones le puede ayudar a enlazar comportamientos con detonantes internos.  Entre más agudo(a) se vuelva detectando los pensamientos y sentimientos que preceden a ciertos comportamientos, más hábil se volverá para controlarlos a medida que pase el tiempo.
  3. Explore la sensación:  El doctor Bricker aconseja estar atento(a) a la sensación que precede la distracción.  ¿Siente corriente en el estómago? O presión en el pecho? La recomendación es quedarse en esa sensación antes de seguir su impulso.  De hecho, el doctor Bricker sugiere el método de las hojas por el río:  imagine que usted se encuentra al lado de un río donde hojas caídas de los árboles pasan flotando.  Ponga cada pensamiento y sentimiento negativo de su mente en cada hoja y vea cómo se las va llevando el río. 

 

2. Concédale tiempo a la concentración

Si para estos tiempos usted no programa su día, alguien más lo hará por usted.  Al no saber usted qué es lo que quiere hacer con su tiempo, cualquier cosa es una distracción potencial.  Nir Eyal  Recomienda que para concederle el tiempo a las cosas que realmente lo ameritan, siga los siguientes pasos.

 

  1. No escoja sus propósitos, escoja sus valores.  Los valores son los atributos de la persona en la que se quiere convertir.  Algunos ejemplos de valores pueden ser miembro contribuyente de un equipo, un padre o madre amoroso(a), ser parte de un matrimonio equitativo, buscar la sabiduría, cuidar su salud física o ser un(a) amigo(a) generoso(a).  Solo usted puede decidir qué valores son importantes para usted.
  2. Convierta sus valores en tiempo:  muchas personas hablan bastante sobre lo que es importante para ellas (salud, familia, amigos).  Pero cuando llega el momento de invertir tiempo en estas áreas de sus vidas, se disipan y no son constantes.  Estas personas no son consecuentes con sus valores ya que no le dedican tiempo de su día a ellos.
  3. Bloquee su horario:  la manera más efectiva de asegurarse de que reservará tiempo para sus valores es bloqueando esos minutos, horas que quiere dedicarles.  Bloquear el horario significa decidir qué va a hacer y cuándo lo va a hacer.  El objetivo es crear una plantilla para prever cómo va a utilizar el tiempo de su día, eliminando espacio blanco en su horario.

No importa realmente lo que haga, mientras haga lo que programó.  Revise sus redes sociales, si quiere, pero a un tiempo determinado, no mientras usted se había programado para hacer otra cosa como pasar un tiempo de calidad con su familia.

Decida cuánto tiempo quiere dedicarle a cada área de su vida, según sus valores.  Asegúrese de que ha programado suficiente tiempo para usted y sus relaciones.  Después de todo, las personas más importantes de su vida merecen un poco más que los sobrantes del día.

Puede crear una plantilla para programar cómo sería la semana perfecta y mirar cómo le va funcionando. Estos son solo ejemplos de las diferentes estrategias que usted puede crear para mejorar su calidad de vida.

 

3.  Identifique los detonantes externos y contraataque

Las empresas tecnológicas utilizan detonantes externos para llamar la atención.  Las campanillas y timbres de notificaciones en nuestros dispositivos a menudo nos distraen de aquello en que queremos enfocar nuestra atención.  Podemos tratar de ignorar estos detonantes pero investigaciones científicas demuestran que ignorar una llamada o un mensaje puede ser tan distractivo como responderlo.

Sin embargo, no todos los detonantes externos son distracciones. Si se usan para lograr un trabajo, un objetivo, estos detonantes externos pueden recordarnos lo que tenemos planeado.  Lo correcto es preguntarse si el detonante externo le es verdaderamente útil o si más bien, usted está sometido a él.  Si la señal le conduce a la concentración, manténgalo.  Si le conduce a la distracción, elimínelo.

 

Los detonantes externos están por todas partes y como ya debe intuir, una de las fuentes más problemáticas de detonantes es el teléfono celular.  Ya sea para mantenerse en contacto con la familia, navegar por la ciudad o escuchar audiolibros, este aparato de bolsillo milagroso se ha vuelto indispensable.

Aunque el teléfono celular es una importante fuente de distracción, usted puede volver a controlarlo siguiendo estos pasos:

  • Remover:  desinstalar aplicaciones que usted ya no necesita.
  • Reemplazar:  determinar dónde y cuándo usted utiliza aplicaciones que le distraen como redes sociales y Youtube.  Trasladar estas aplicaciones a su consola y quitarlas del teléfono, por ejemplo.
  • Reordenar: trasladar de la pantalla inicial del teléfono cualquier aplicación que pueda provocar una continua revisión inconsciente.
  • Recuperar: ajustar la configuración de notificaciones de cada aplicación asegurándose de que solo reciba las de las aplicaciones absolutamente importantes.

Asegúrese de contrarrestar detonantes externos en otros campos, tanto en linea como por fuera.  Ya sea que el detonante externo provenga de una notificación del teléfono o de su computador, o de un compañero de trabajo distrayéndole cuando usted pretendía concentrarse en el trabajo.  Las consecuencias son las mismas.

 

4. Prevenir distracción con pactos

finalmente, el último paso para volverse indistraible que recomienda Nir Eyal es usando pactos.  Esta técnica involucra hacer un “pre - compromiso” con el fin de superar una distracción.

 

Existen 3 tipos de pactos

Un pacto de esfuerzo es el tipo de pre - compromiso que involucra incrementar la cantidad de esfuerzo requerido para hacer algo que no se quiere hacer.  Añadir un esfuerzo extra le obliga a preguntarse si una distracción realmente vale la pena ese esfuerzo extra.  Hay varias aplicaciones que le permiten hacer pactos de esfuerzo con sus dispositivos digitales como Forest, Freedom y más.  Estos son detonantes externos, pero lo son para ayudarle, no para esclavizarle.

El pacto de precio que funciona con dinero.  Si usted se mantiene en su comportamiento de concentración usted mantiene su dinero.  Si usted se distrae, se le multa y pierde el dinero.  Es el tipo de pactos que le ayuda a la gente a dejar de fumar, por ejemplo.

El pacto de identidad es otra forma de hacerle cambiar su reacción a las distracciones.  Su auto imagen tiene gran impacto en su comportamiento.  Al tomar una nueva identidad, usted se empodera para tomar decisiones como la persona que usted está pretendiendo ser.  Por ejemplo, siento que he estado muy alejada de mi hermana últimamente.  Esta semana me pongo el atuendo de buena hermana y trato de hacer cosas que nos acerquen: pasar un tiempo de calidad juntas, llamarla, o por lo menos escribirle todos los días a ver cómo va, etc.

Para convertirse en una persona indistraible, debe parar de decirse a sí misma que es una persona “con poca atención” o que tiene una “personalidad adictiva”.  En lugar de eso, dígase “soy indistraible”.  Créame, lo que usted se diga con consciencia, se vuelve realidad.

 

Tarea

Eyal nos proporciona una valiosa información que nos da las claves para estar centrados: seguir los pasos mencionados arriba;  controlar sus detonantes internos, reservar tiempo para la concentración, contrarrestar detonantes externos y prevenir distracciones con pactos.  Todo esto para ayudarnos a centrarnos y reflexionar sobre lo que es realmente valioso para nosotros.

 

El mundo se está dividiendo en dos tipos de personas:  aquellos que dejan que su atención y sus vidas sean manipulados por otros, y aquellos que se pueden llamar indistraibles.  Cuando usted se convierte en indistraible, usted puede influenciar a otros a serlo también.  Puede influenciar a sus amigos y colegas a probar estas técnicas.  Inspirar a sus allegados y familia a dar los pasos  para vivir la vida que ellos proyectan.  Puede  ayudarle a sus hijos a aprender lo que Eyal llama la habilidad del siglo:  volverse indistraible.

 


Dejar un comentario