El Sulforafano y sus efectos casi mágicos en el organismo humano

Sulforafano y sus efectos

Broccoli, coles de Bruselas, coliflor, repollo, acelgas, acelga china, repollo chino, kale, berros, rábano, wasabi, todos estos vegetales están clasificados dentro del grupo de las crucíferas y comparten la característica de que contienen sulforafano.  Pero ¿qué es el sulforafano?

Hoy me permito compartir con usted algunos datos importantes por parte de la doctora Rhonda Patrick sobre los beneficios del sulforafano para los seres humanos y animales.

El sulforafano es un potente activador de la vía NRF2 (la NRF2 es una proteína básica de leucina tipo cremallera (bZIP) que regula la expresión de las proteínas antioxidantes protectoras contra el daño oxidativo desencadenado por las lesiones y la inflamación). NFR2 regula la vía genética de más de 200 genes diferentes.

En 2011 se publicó un estudio en el periódico de nutrición clínica que midió los riesgos de mortalidad entre grupos de personas que se alimentaron de forma en que variaba su consumo de vegetales.

Los que estaban en el 20% superior eran los que se alimentaban con más vegetales y que como resultado mostraron un 16%  de reducción en TODO TIPO DE CAUSAS DE MORTALIDAD.  Esto significa que durante el tiempo en que se llevó a cabo el estudio, se redujo su riesgo de morir por cualquier causa no-accidental y en comparación con los otros grupos de la misma edad, sin importar otros factores como ejercicio.

El mismo estudio clasificó el tipo de vegetales que consumían estas personas y determinó que los que consumieron verduras crucíferas, la reducción en todo tipo de causas de mortalidad no-accidental fue hasta del 22%.

En otro estudio, se experimentó con pacientes de cáncer de próstata  y se encontró que se redujo un 41% el riesgo de cáncer de próstata en hombres que consumieron 3 o más porciones de verduras crucíferas a la semana, comparado con aquellos que comieron menos de una porción a la semana.

Aún más, otro estudio señaló que hombres que comieron dos o más 1/2 tazas de broccoli a la semana tuvieron un 44% menos de incidencia en cáncer de vesícula comparado con hombres que comieron menos de una porción a la semana.

Personas fumadoras que consumieron por lo menos 4 1/2 porciones de crucíferas crudas al mes tuvieron un 55% menos de riesgo en comparación con aquellas que consumieron menos de 2 1/2 porciones al mes. (estudio)

Gran cantidad de estudios han indicado que las mujeres que han consumido verduras crucíferas por lo menos una vez a la semana tuvieron entre un 17% y hasta un 50% menos riesgo de contraer cáncer de seno aquellas que los consumieron todos los días.

La variación en estos estudios tiene que ver con la forma en que están preparadas estas verduras y si eran frescas o congeladas ya que todo esto afecta la biodisponibilidad de los compuestos activos.

 

Cuál es el mecanismo para que se den todos estos efectos positivos en el organismo humano

Todo parece indicar que los isotiocianatos son los responsables.  Estos se forman de compuestos conocidos como glucosinolatos a través de una enzima llamada mirosinasa y que se activa cuando el tejido de la planta crucífera es triturado, tajado o masticado. Pero se desactiva bajo condiciones de calor prolongado como el hervor o alta temperatura.

Un isotiocianato en particular, el sulforafano, sobresale entre los otros debido a su potencia y la cantidad de estudios a los que ha sido sometido.  De hecho, el glucosinolato precursor del sulforafano se llama glucorafanina y esa sustancia es la que se encuentra en las crucíferas, especialmente en los germinados de broccoli (100 veces más que en un broccoli crecido), antes de ser triturado, tajado o masticado.  La germinación es una actividad muy barata y se puede hacer en la casa.  Vea cómo actúa sulforafano:

 

Cáncer

Uno de los mecanismos por los cuales el sulforafano reduce el riesgo de cáncer y destruye las células cancerosas es la desactivación de enzimas de biotransformación de fase uno, las cuales, normalmente convierten pro-carcinógenos en carcinógenos activos.

El sulforafano también previene un tipo de daño en el ADN que conlleva al cáncer como es el caso de humo de cigarrillo.  Tal vez esto explica por qué 4 1/2 porciones de verduras crucíferas al mes se han asociado con una disminución en el riesgo de cáncer de pulmón de 55%. (estudio).

Parece que el sulforafano, además de desactivar las enzimas de biotransformación fase 1, estimulan una familia de enzimas conocida como enzimas de desintoxicación fase II que, de hecho, desactivan agentes pro- cancerígenos del cuerpo y los transforman en conjugados hidrosolubles menos reactivos, excretados a través de orina y bilis, gracias a la vía de la NRF2 de la cual, el sulforafano es el mayor facilitador natural de este proceso.

 

Daño oxidativo

En un experimento se les dio a los participantes coles de Bruselas (300 gr al día)  y su consumo resultó en un incremento en los niveles de clase alfa glutatión S-transferasa (una familia de enzimas de gran importancia en mecanismos de desintoxicación celular, eliminando xenobióticos o substancias nocivas para las células) en el plasma sanguíneo en 1.4 veces mientras que el daño oxidativo general de ADN disminuyó en un 28%. (estudio).

Un incremento en los niveles de Glutatión S-transferasa se evidencia al incrementar el consumo de verduras crucíferas y esto es muy positivo porque es un indicador de que no hay inicios de cáncer y, además, es fundamental en el proceso de envejecimiento mismo.

Uno de los estudios más significativos es en el que se observó la desintoxicación de benceno, un conocido carcinógeno humano, gracias al consumo de una bebida a base de germinados de brócoli (equivalente a 150 gr de germinados).  Esto incrementó la eliminación de benceno en un 61% desde el primer día en que se empezó a consumir el extracto y continuando a lo largo de las 12 semanas del experimento.

El benceno es un carcinógeno que afecta a humanos tanto como a animales provocando leucemia.  La mayor fuente de benceno proviene del escape de los carros, polución ambiental y del humo de cigarrillos, incluidos fumadores pasivos.

 

Efectos en personas fumadoras

Tan solo incrementos modestos en el consumo de vegetales crucíferos disminuyó en un 55% el riesgo de cáncer pulmonar. 

Ha de saberse que las personas que fuman están expuestas 10 veces más al carcinógeno benceno y el hecho de beber un extracto de germinados de brócoli puede incrementar la excreción de benceno.

Este estudio demostró por vez primera que la exposición a bajos niveles de benceno en personas normales está asociado con cambios en la metilación del ADN (pequeñas moléculas llamadas “metilo” que se unen a nuestro ADN quienes deciden  expresar  unos determinados genes o silenciarlos) y que reproduce los patrones epigenéticos aberrantes que se encuentran en células malignas. Pero el benceno no fue el único carcinógeno que eliminaron los germinados de brócoli, también el irritante acroleína o acrilaldehído en un 23% que no solo se encuentra en las mismas fuentes del benceno, pero además, cuando proteínas, carbohidratos y grasas se someten a elevadas temperaturas.

En otro estudio, se les dio a personas fumadoras 57 gramos de berros para comer en cada una de las tres comidas durante 3 días.  Esto llevó a un incremento del 35% de la excreción del carcinógeno NNK (que induce el cáncer en individuos expuestos al cigarrillo), específicamente en los pulmones e indicando su desactivación.

 

Factores de riesgo cardiovascular

Múltiples estudios han determinado que las personas que consumen mayor cantidad de vegetales crucíferos tienen un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, crisis cardiaca y derrame cerebral comparado con aquellos que no consumen o consumen cantidades muy pequeñas.

Aún más interesante ha sido medir la potencia de este efecto:  un estudio mostró que suplementar con 10gr de germinados de brócoli (equivalente a 40 mg de sulforafano) al día por 4 semanas disminuyó el serum de triglicéridos en un 18.7%, disminuyó un  52% el índice aterogénico de plasma, comparado con el grupo en placebo.  Además, disminuyó un 20% el azúcar en sangre en ayunas que es algo muy positivo si usted es diabética(o) tipo-2.

 

Envejecimiento

Las características mencionadas anteriormente son propias del envejecimiento.  Existen estudios asociados, como el primero que mencionamos donde se demostraron reducciones en todas las causas de mortalidad en el primer 20% de los consumidores de vegetales crucíferos.

La pregunta es ¿puede el sulforafano afectar o ralentizar el proceso de envejecimiento?

Hasta el día de hoy no se han realizado experimentos ni en animales ni en humanos para responder con certeza, pero existe un estudio realizado en el escarabajo rojo de la harina al que se le dio un 1% de extracto de brócoli.  Esto incrementó su rango de vida en un 15% bajo condiciones normales. 

Los investigadores se dieron cuenta que esto ocurrió a través de los mismos mecanismos  que afectan a los seres humanos, es decir, la vía NRF2 donde actúa el sulforafano y de los cuales, se han visto los beneficios.

Además, habiendo identificado que ciertos genotipos como el FOXO3 se incrementan en los humanos gracias al sulforafano, indica que las posibilidades de llegar a los 100 años de edad se incrementan en 2.7 veces.  Pero, en general, uno de los factores principales de longevidad es la capacidad de mantener bajo control la inflamación y no solo en términos de vivir mucho tiempo sino en la habilidad de realizar funciones del diario vivir, así como funciones cognitivas.

Ha de saber que la vía NRF2 se activa de forma natural cada 129 minutos bajo condiciones normales, pero cuando es estimulada por el sulforafano, esta se activa cada 80 minutos lo que corresponde a un 61%.  Cada vez que se activa la vía NRF2 se afectan más de 200 genes y un gran porcentaje de los cuales, afecta el envejecimiento celular.

En resumen , la vía NRF2 ayuda a prevenir el cáncer desactivando carcinógenos e incrementando su excreción; desactivando genes involucrados en la inflamación y activando genes antioxidantes.

En cuanto al envejecimiento, la vía NRF2 afecta el estrés oxidativo y el daño de ADN que son consecuencia de la inflamación, un marcador de envejecimiento que conlleva a las células a deteriorarse y a convertirse en lo que llamaríamos células senescentes.

Nuestras células inmunológicas también se vuelven senescentes con la edad en lo que se denomina inmunosenescencia, lo que nos hace más susceptibles a infecciones a medida que envejecemos.

Resulta que tenemos dos tipos de respuesta inmunológica:  una adaptativa y otra innata que es menos específica.

La respuesta adaptativa crea una memoria inmunológica como respuesta a la primera exposición al patógeno, lo que la hace una respuesta más precisa y específica cuando se vuelve a encontrar en una situación similar. 

Este tipo de respuesta se debilita con la edad pero en unos experimentos donde se les suministró 1.6 mg de sulforafano a ratones, estos recuperaron algunas de las funciones perdidas del sistema inmune adaptativo.  Si se extrapola a una dosis humana, esto equivaldría a 20 mg de sulforafano al día.

 

Salud cognitiva

Debido a que el sulforafano es capaz de atravesar la barrera hematocefálica, por lo menos en ratas, tiene potentes efectos antiinflamatorios, según un estudio. El tratamiento con sulforafano inhibió la infiltración inflamatoria, la lesión desmielinizante de la médula espinal y el aumento de la sintasa inducible de óxido nítrico en los ratones con encefalomielitis.

Solo la inflamación tiene efectos deletéreos tanto en cerebro como en comportamiento. La inflamación por sí misma tiene un efecto directo en el cerebro, pero, igualmente el sulforafano. 

La vía NRF2 que es la mayor fuerza defensiva del organismo contra el estrés oxidativo.  De hecho, es el mismo estrés oxidativo quien la estimula y muchas enfermedades del cerebro tienen un componente de estrés oxidativo. 

Se cree así que el sulforafano puede tener un efecto significativo en el tratamiento del autismo, mejorando intercambio social, comportamiento y comunicación verbal en hombres jóvenes con autismo.

También, a nivel de esquizofrenia (estudio), ya que al igual que el autismo, tienen un componente de estrés oxidativo.

Por su parte, la depresión es una de las enfermedades más difundidas en el mundo y suficiente evidencia demuestra que la alimentación tiene que ver en parte con ella, de una forma más directa al impactar la producción y función de neurotransmisores  que puede ser modulada por micronutrientes, pero también afectando la inflamación sistémica.

¿Cómo se puede saber si la inflamación juega un papel causal en la depresión?  Pues se les han inyectado a personas saludables citoquinas pro-inflamatorias o lipopolisacárido que es una sustancia conocida por provocar una fuerte respuesta inmunológica, presentando en estas personas, como consecuencia, síntomas de depresión.  Normalmente, suplementar con Omega-3 EPA, mitiga este efecto.

La razón por la cual estas moléculas inflamatorias y citoquinas pudieron provocar estos efectos es porque pueden cruzar la barrera hematocefálica y alterar la producción y liberación de neurotransmisores.

 

La inflamación cerebral y las Especies Reactivas de Oxígeno (EROs) son indicadores de enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer, Parkinson y Huntington.  tanto la inflamación como el estrés oxidativo participan en causar agregados anormales de proteína en el cerebro que es un denominador común en estas enfermedades.  El sulforafano inyectado ha mostrado mejorar la memoria espacial de trabajo y memoria de corto plazo en ratones. Además, disminuyó temblores y niveles de dopamina; previno muerte neuronal y mejoró otras patologías asociadas con estas enfermedades neurodegenerativas. (estudio)

 

El sulfurafano y la distrofia muscular

La distrofia muscular de Duchenne es una enfermedad donde la persona afectada pierde progresivamente el tejido muscular y le conlleva eventualmente a una muerte prematura.  Actualmente, no hay cura y el único tratamiento existente se hace con corticoesteroides. 

En un experimento con ratones la aplicación de sulforafano mostró incrementar la masa músculo esquelética y fuerza muscular en un 30% y distancia de desplazamiento en un 20%. (estudio)

 

DOSIFICACIÓN:

Si esta información le ha impactado y desea incorporar cantidades suficientes de sulforafano en su alimentación por medio de las verduras crucíferas, ya habrá percibido que la fuente más concentrada se encuentra en los germinados de brócoli.  Según los cálculos de la doctora Rhonda Patrick, un gramo de germinados frescos de brócoli contiene aproximadamente 0.425 mg de sulforafano.

Según este cálculo, si una persona desea consumir 60 mg de sulforafano que es un estimado para reducir la progresión del cáncer de próstata, deberá consumir cerca de 140 gramos de germinados de brócoli. 

Para reducir el colesterol LDL como en el estudio mencionado más arriba, en el que se les dio un concentrado de germinados de brócoli en polvo equivalente a 40 mg de sulforafano, equivaldría a comer 100 g de germinados de brócoli frescos.  Misma cantidad aplicaría para reducir la inflamación.

 

Más información en la siguiente tabla:

Alimento crudo

Porción

Glucosinolatos totales (mg)

Germinados de brócoli

28.35 gr o 1 onza

281

Coles de Bruselas

44 gr o 1/2 taza

104

Berro de jardín

25 gr o 1/2 taza

98

Hojas de mostaza

28 gr o 1/2 taza picadas

79

Repollo Savoy

45 gr o 1/2 taza

35

Nabo

65 gr o 1/2 taza

60

Kale

67 gr o 1 taza, picado

67

Berros

34 gr o 1 taza

32

Colinabo

67 gr o 1/2 taza picado

31

Repollo morado

45 gr o 1/2 taza picado

29

Brócoli

44 gr o 1/2 taza picado

27

Rábano picante

15 gr o 1 cucharada

24

Coliflor

50 gr o 1/2 taza picado

22

Acelga china

35 gr o 1/2 taza picada

19

 

Al calcular la cantidad de sulforafano derivado de alimentos, debe considerarse que tan solo el 20% de glucorafanina es biodisponible y convertida en sulforafano en el cuerpo.  La conversión de glucorafanina puede ser incrementada al masticar los vegetales para asegurarse de que liberen la mirosinasa y evitar hervir estos alimentos que, al calentarse a más de 60ºC o hervirse, la inhiben.

El Hervor y la cocción prolongada de las verduras crucíferas las desprovee de su glucorafanina al inhibir la enzima mirosinasa.  Aunque carezca de fuentes alimenticias con mirosinasa, la mayoría de los humanos tenemos alguna bacteria en la flora intestinal que produce mirosinasa y con ello se puede crear un poco de sulforafano a partir de glucorafanina cruda.  Pero no hay que confiarse, esta capacidad varía inmensamente de persona a persona y mientras en algunas personas su metabolismo es muy eficaz, en otras, puede que no lo sea. (estudio)

 

Según la doctora Patrick es mejor obtener su fuente de glucorafanina a partir de los alimentos mencionados y no de suplementos que se encuentran en el mercado. Precisamente porque estos suplementos contienen glucorafanina pero no mirosinasa, así que se duda de la efectividad para que se convierta en sulforafano.

Por otra parte, se ha encontrado que las semillas de mostaza son una buena fuente de mirosinasa así que, en combinación con los germinados de brócoli, pueden producir el sulforafano que necesita con más seguridad. (estudio).

 

Cómo podemos maximizar la concentración de sulforafano en los alimentos que consumimos

Algunas fuentes indican que para maximizar el sulforafano en la comida, cocinar a un  vapor muy ligero los vegetales por no más de 3 minutos.  Un vapor suave tiene el efecto de desactivar la proteína epitiospecifier que, de hecho, no permite la formación de sulforafano, pero no inactiva de forma significativa la mirosinasa como lo hace el hecho de someter el alimento al hervor. 

Si tiene manera de controlar la temperatura, puede cocinar el brócoli maduro a 60ºC por 10 minutos, o los germinados de brócoli a 70ºC (ellos resisten un poco más de calor) por 10 minutos.  Un estudio demostró que este procedimiento disminuye la actividad de la proteína epitiospecifier e incrementa la formación de sulforafano en el brócoli hasta ¡3.5 veces más su potencia! (estudio)

 

Actividad goitrógena (competidora del yodo) de los isotiocianatos

Algunos estudios han indicado que los isotiocianatos son goitrógenos, es decir, compiten con el yodo para llegar a la glándula tiroides.  Sin embargo, este parece ser un problema solo cuando hay una seria deficiencia de yodo, pero no son comunes los casos.  En un estudio a los que a personas saludables se les suministraron germinados de brócoli en polvo, no presentaron evidencia de interferir con su función tiroidea. (estudio)

Le animo para que consuma germinados de brócoli y de otros para poder contrarrestar condiciones relacionadas con el envejecimiento.  Además, germinar sus propias semillas es muy fácil.

 Aquí le dejo un tutorial para que vea cómo germinar brócoli:

 

 

 


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