Qué son las LECTINAS y cómo pueden estar afectando su salud sin que usted lo sepa

Imagen del  National Center for Biotechology Information., Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=268864 

Las lectinas son proteínas pegajosas que se adhieren a los carbohidratos de manera muy específica dependiendo de los diferentes grupos glucídicos de otras moléculas.

Según el doctor Steven Gundry, reputado cirujano cardiotorácico, las lectinas son un mecanismo de defensa de las plantas al sentirse amenazadas por levaduras, bacterias, insectos o humanos.

El doctor Gundry explica que ciertas plantas son potenciales inflamadores y la inflamación es el punto de partida para el desarrollo muchas enfermedades.  Algunas lectinas, como la presente en el germen de trigo (aglutinina del germen de trigo), se adhiere a los receptores de las células en la mucosa intestinal e interfiere con la absorción de nutrientes que se lleva a cabo a través de las paredes del intestino.

De hecho, Gundry demostró que las lectinas alimenticias pueden causar un ataque autoinmune en la superficie de los vasos sanguíneos.  Esto se puede hacer midiendo una citoquina llamada IL-16 que arrastra células inflamatorias a un lugar del organismo.  El doctor Gundry mostró que eliminando lectinas alimenticias esto se revertía en pacientes con un nivel ya determinado como síndrome coronario agudo proyectado para los siguientes 5 años. Esto se logró al reducir la producción de IL-16.

Según Gundry y otros médicos, las lectinas contribuyen o son factor importante en el desarrollo de enfermedades relacionadas con la edad como artritis, cardiopatías y neuropatías.  Además, se está acumulando evidencia que sostiene que la enfermedad de Parkinson pueda ser una consecuencia de las lectinas en el organismo.

 

¿Debemos entonces eliminar las lectinas de nuestra alimentación?

El Doctor Gundry en su libro “La paradoja de la longevidad: morir joven a una edad avanzada”, lo recomienda insistentemente y aunque existen algunos grupos humanos para los que el consumo de lectinas ha de ser perjudicial, Gundry señala que evitar las lectinas es una estrategia esencial de longevidad y, sobre todo, si tiene problemas con el tracto intestinal.

Si n embargo, si usted tiene un colon relativamente saludable, es decir, un microbioma diverso (población de bacterias buenas y malas repartidas en la proporción adecuada), un revestimiento intestinal grueso y saludable, probablemente puede resistir el efecto de las lectinas.

Desafortunadamente, nuestra sociedad moderna está constantemente expuesta a una cantidad de químicos, preservantes y contaminantes en el aire, el agua y los alimentos que se consumen, así que, es posible que su organismo sea vulnerable a la acción de las lectinas.

 

Las enseñanzas de las zonas azules

Gundry fue profesor de la Universidad de Loma Linda, California por años.  Loma Linda está clasificada como una de las zonas azules del planeta (donde muchos de sus residentes tienen vidas muy longevas) y cuya población prácticamente no consume proteína animal.  Para más información vea mi artículo sobre zonas azules aquí

Sin embargo, Gundry explica que muchos de sus pacientes más graves eran vegetarianos y veganos porque su dieta se conformaba principalmente de granos y harinas refinadas.  Al eliminar los alimentos con índices elevados en lectinas, los pacientes mejoraban sustancialmente.

  

Marcadores de salud en los más longevos: IGF-1 y mTOR

Tanta sigla puede confundirle un poco, pero permítame explicarle qué significa y por qué puede ser importante.

La IGF-1, factor de crecimiento de insulina tipo1 por su sigla en inglés, u hormona somatomedina C.  Para estos médicos, las personas extremadamente longevas tienen un índice entre 70 y 80 de IGF-1.

Segundo, las personas muy longevas cuentan con bajas temperaturas corporales (35ºC aproximadamente) y tienden a ser hipotiroideas, especialmente en cuanto a los niveles de T3.

En ciertos casos durante el ayuno, la T3 se encuentra baja pero las hormonas estimulantes de la tiroides (THSs) se encuentran perfectamente normales.

La longevidad requiere flexibilidad metabólica y por eso se les da importancia a los niveles de IGF-1, ya que activa las vías del mTOR o blanco de la rapamicina en mamíferos.

El blanco de la rapamicina en mamíferos o mTOR es una proteína que ayuda a controlar varias funciones celulares, incluso la multiplicación y la supervivencia de las células; se une con la rapamicina y otros medicamentos. El blanco de la rapamicina en los mamíferos es más activo en algunos tipos de células cancerosas que en las células normales. Impedir la acción del blanco de la rapamicina en los mamíferos puede causar la destrucción de las células cancerosas. (1)

Si se mantienen los niveles de IGF-1 bajos, no se activa el mTOR pero sí se activa la autofagia que es uno de los procesos metabólicos más importantes que se llevan a cabo en nuestro organismo. Durante la autofagia se descomponen y eliminan residuos sub-celulares dando paso a la renovación y rejuvenecimiento celular.

Ahora bien, la paradoja de la longevidad no se trata si consume o no carne, o si elimina las lectinas de su alimentación.  El mensaje es que “debemos tener períodos de restricción calórica a cortos o medianos intervalos de tiempo, llámelo ayuno intermitente o ayuno con tiempo restringido o ayuno de agua.  Un ayuno de agua, sin embargo, no es suficiente, se necesitan remover toxinas y deshechos del organismo y en este caso, eliminar temporalmente alimentos que contengan lectinas, puede ser muy efectivo.  Realmente la práctica de un ayuno moderado, de vez en cuando, puede tener profundos efectos terapéuticos en el organismo.

 

Síntomas de la posible sensibilidad a las lectinas

Según la revista en línea Power of Positivity, las plantas desarrollan de forma natural este anti-nutriente para proteger sus semillas de ser digeridas por los pájaros y otros animales.  La lectina es importante para la planta porque protege la integridad de la semilla de ser descompuesta y permitirle pasar derecho por los intestinos para luego ser eliminada.  Una vez fuera, la semilla ha sobrevivido íntegra y puede germinar para convertirse en una nueva planta.

Por su lado, el sistema inmunológico humano responde a la absorción de las lectinas  produciendo anticuerpos, pero la mejor manera de informarse si tiene intolerancia a la lectina es haciéndose un examen médico.  La misma publicación aconseja que consulte con su especialista en salud si tiene alguno de los siguientes síntomas.

  1. Intestino permeable

Según el doctor Joseph Mercola todos los granos contienen proteínas aglutinantes llamadas prolaminas que pueden ser muy pegajosas y el organismo humano no está diseñado para descomponerlas de forma adecuada.  Las sustancias presentes en los granos, incluyendo gliadina y lectina, han de incrementar la permeabilidad o el síndrome de colon permeable.  Este trastorno puede causar síntomas como inflamación estomacal, gas y cólicos abdominales.

  1. Cansancio

La lectina está asociada al síndrome de fatiga crónica en algunas personas.  Lo bueno es que solo el hecho de eliminar los alimentos con elevado índice de lectinas puede hacerlo reversible.

  1. Problemas de salud mental

Un estudio de culturas indígenas sin acceso al trigo (que tiene un elevado contenido de lectina), comparado con culturas que consumen trigo de manera frecuente, concluyeron que el gluten de los granos era dañino para personas con esquizofrenia.  Los autores del estudio no sugieren que los granos causan esta enfermedad, pero sí que la lectina y el gluten pueden provocar una respuesta auto-inmune en el cuerpo como si fuera una enfermedad mental químicamente inducida.

Los productos a base de trigo tienen la capacidad de reducir la cantidad de hormona serotonina que puede conllevar a estados depresivos y sus síntomas.  Esto no significa que eliminar la lectina de la dieta pueda curar una afección mental pero sí mejorar el equilibrio psico-emocional.

  1. Alergias cutáneas

La sensibilidad a la lectina puede manifestarse externamente en piel seca, escamosa y con rasquiña.  Enrojecimiento y rasquiña son a menudo los primeros signos del problema.

  1. Dolor en articulaciones

La inflamación asociada con la artritis reumatoide es agravada por la lectina.  Dolor e inflamación de las articulaciones puede resultar en mortificantes consecuencias para su salud debido a que su motivación y deseo de actividad o ejercicio se verían disminuidos como resultado del dolor.

  1. Alergias

La sensibilidad a la lectina puede manifestarse como una respuesta alérgica.  Puede notar ojos llorosos, moqueadera, congestión nasal, garganta congestionada, escozor en la piel, boca o lengua.

  1. Náusea

De manera similar al efecto que el gluten tiene en el cuerpo, una sensibilidad a la lectina no es buena para el apetito.  Es curioso pero el cuerpo “sabe” qué le sienta bien y qué no; usted puede tener una sensación de náusea cuando va a comer algún alimento que contiene lectina si su organismo ha tenido una reacción negativa con anterioridad. 

  1. Debilidad muscular

Debido a la falta de absorción de vitamina B-12 en el intestino, se presenta la debilidad muscular.  El no tener suficiente fuerza muscular conlleva a problemas de equilibrio y al caminar.

  1. Sensación de adormecimiento muscular

La sensación de adormecimiento de las extremidades puede ser debido a la ausencia de nutrientes como la vitamina B-12 que pasan por el sistema digestivo sin absorberse por causa de las lectinas que inhiben la absorción de este nutriente.

  1. Sistema inmunológico comprometido

Enfermarse de gripa de manera frecuente puede deberse a una sensibilidad a las lectinas.  En este caso, puede empezar a eliminar de su alimentación granos individuales, nueces, frijoles, tomates, melón, ahuyama, huevos y todas las formas de papa si desea tomar control de su salud inmediatamente.

 

Alimentos que contienen lectinas

 

Debido a que las lectinas se encuentran en muchos de los alimentos vegetales, si usted aún tiene problemas de peso con una alimentación a base de plantas, así como trastornos auto inmunitarios, es posible que las lectinas sean la causa.

En vista de que las lectinas se encuentran presentes en casi todos los alimentos vegetales, se ha de empezar por eliminar los más dañinos.  Así que, si tiene algún problema de salud en el que las lectinas estén posiblemente involucradas, sería prudente eliminar los siguientes alimentos por completo.

A evitar (al menos durante un tiempo para ver si el cuerpo se alivia de los síntomas)

  • Maíz
  • Carne de animales alimentados con maíz. Esto incluye la mayoría de las carnes que se venden en supermercados. Para evitar las carnes de animales que provienen de producción industrial, o sea, carnes de animales alimentados con maíz, debe asegurarse de que la carne que compra tenga la certificación de que proviene de animales alimentados con pasto.
  • Leche con caseína A1. La caseína A2 es la proteína normal presente en la leche de cabra, oveja, búfala de agua.  En la actualidad, las vacas son productoras de caseína 1.
  • Productos a base de soya sin fermentar, así como nueces de marañón y maní.
  • Frijol rojo

 

Moderar el consumo de los siguientes alimentos.  Aquí existe la posibilidad de remojar, germinar y cocinar ciertos alimentos cuyos niveles elevados de lectinas pueden disminuir con estos procedimientos.

  • Legumbres como guisantes, garbanzos, lentejas, habas y frijol mungo.
  • Vegetales como tomate, batata, berenjena y pimentón.
  • Verduras de la familia de las cucurbitáceas como la calabaza y el calabacín.

  

Consejos para preparar y cocinar las legumbres de forma adecuada

Nunca de comer legumbres crudas o poco cocinadas ya que podrían ocasionar efectos tóxicos.

Para cocinar granos libres de lectinas y que sean seguros de consumir, debe:

  • Remojar las legumbres por lo menos durante 12 horas antes de cocinarlas y cambiar el agua de remojo varias veces. Puede agregar bicarbonato de sodio al agua de remojo para mejorar el proceso de neutralización de las lectinas.
  • Después de 12 horas, enjuagar las legumbres con agua limpia y eliminar el agua de remojo.
  • Cocinar las legumbres a fuego alto durante 15 minutos. Si utiliza olla a presión dejar que pite una vez, bajar la temperatura y dejar que se terminen de cocinar unos 45 minutos.

 

Vegetales y otros nutrientes que se pueden comer sin restricción

 

Los alimentos más seguros de consumir a nivel de lectinas son espárragos, apio, champiñones y cebollas.  Pero también,

  • Tubérculos cocidos como batatas y yuca
  • Todos los vegetales de hojas verdes
  • Vegetales crucíferos como brócoli, coliflor y coles de Bruselas.
  • Zanahorias, alcachofas y remolacha
  • Aguacates
  • Aceitunas
  • Almendras sin cáscara, nueces de macadamia, semillas de cáñamo sin cáscara
  • Chocolate negro
  • Harinas de coco, almendra y ajonjolí
  • Ghee, aceite de coco, ajonjolí, macadamia.
  • Queso de cabra si consume lácteos

Esta información sobre las lectinas es para que usted la tenga en cuenta y le permita cada día familiarizarse más con su propio organismo.  En ocasiones, las personas tienen sensibilidad a ciertos alimentos o reaccionan mal a los productos del trigo o de la leche y no necesariamente tienen que ser celiacos o intolerantes a la lactosa. 

Pruebe primero variar los productos del trigo por otras harinas a ver cómo responde el cuerpo y lo mismo con los productos de la leche de vaca.  Haga la prueba con el queso de cabra y búfala de agua a ver cómo lo recibe su tracto digestivo.

Una regla de oro con nuestro organismo es no darle demasiado de algo porque es posible que desarrolle una alergia.

Trate de variar sus alimentos, sus horas de alimentación, sus cantidades de alimentación para que mantenga su metabolismo activo.

Y recuerde: ¡beba suficiente agua pura!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


1 comentario

  • Muy interesante su publicación.

    Juan Ángel Painceiras

Dejar un comentario